La sombra alargada del 11-M

Un año. Una eternidad. Un inapreciable momento. Los últimos días hemos vuelto a sentir el impacto del aniversario como la pesada losa de la memoria hipotecada. No hay dudas ni pesadilla de la que despertarse, el peso inapelable del tiempo no hace sino certificar la destroza de miles de personas invadidas por las ausencias.

Tras 365 días, aún estamos en el día cero de la vuelta a empezar entendida como un despegue espiritual capaz de levantar un vuelo moral donde los principios no sean instrumentos coyunturales de usar y tirar según conveniencia.

La enorme magnitud de la criminalidad, la gestión nefasta de la crisis, las consecuencias políticas han marcado la senda de este tiempo con terminales en los centros neurálgicos de la vida.

Primero, el dolor. El dolor no tiene color ni raza, ni religión, ni ideología. Las huellas del inmenso sufrimiento aparecen por doquier pero sobre todo en las bolsas, en el interior más profundo de los ojos, de hijos, de padres, de hermanos, de amigos, del desconsuelo. El discurso sobre las víctimas no se corresponde en demasiadas ocasiones con la inevitable realidad de los hechos. Las respuestas deben contestarse con la prontitud de la invocada prioridad y alejarse de ese despotismo que reza todo por las víctimas pero sin las víctimas. Les han robado todo pero su recuerdo nunca será el horror porque ésa sería la victoria final de la última versión del fanatismo totalitario.

También, la solidaridad. La sociedad golpeada rescata lo mejor de nosotros mismos, las ambiciones de humanidad que en los anclajes finales de nuestra primera estructura podemos reencontrar, incluso bañar de ternura. Parias del mundo unidos sin más bandera que la dignidad en un tren de lenguas diversas con un idioma único que al atardecer todos comprendemos. Todos fuimos Madrid y lo hemos vuelto a ser, y lo somos si no olvidamos nuestro común nombre de humanos.

Por supuesto, la verdad. Las melodías diversas nunca pueden justificar la mentira, la ocultación, la incautación de la emoción. Enquistarse cada uno en trincheras infranqueables lo único que consigue es lo peor de la historia que se empeña en repetirse.

Censura o perplejidad

Estos últimos días no puedo dejar de pensar en la distancia que al parecer existe entre nosotros. ¿No será al final verdad como defiende la derecha valenciana que catalanes y valencianos vivimos en hemisferios diferentes?. No, no me refiero a ninguna disquisición lingüística tan socorrida por esos patriotas valencianos que de tanto defenderla han dejado de usar nuestra lengua y sólo la usan contra el imperialismo catalán. En este caso se trata más bien de constatar que une más el cemento que el acento.

Aquí en el parlamento valenciano ha sido recurrente pedir al expresidente Zaplana y al actual presidente Camps explicación sobre quien está detrás de la cuenta secreta -------- residenciada en el paraíso fiscal de las Islas Caimán o la relación extraña entre los sobrecostes de unas obras de la empresa pública CIEGSA y el magnífico piso valorado en más de 500 millones de las antiguas pesetas que ostenta el citado expresident en la Castellana madrileña, o el contrato oculto con el cantante Iglesias que se firmó por 300 y se pagaron 1000. Todo dicho en sede parlamentaria. No ha habido ni querellas, ni intervención de fiscal alguno, ni comisión de investigación, por supuesto.

Ahora bien, la distancia en las responsabilidades políticas no es hemisférica sino sideral. Aquí a dos horas de Euromed – el AVE mediterráneo no es prioritario – un presidente de la diputación del PP está imputado por delitos contra la administración junto a otros 6 altos cargos de los gobiernos conservadores y estos días un empresario ha ratificado ante la juez la rapidez con que avanzaban las autorizaciones en los vericuetos burocráticos tras los once millones entregados en una vulgar bolsa de plástico para el señor conseguidor. Ni la más mínima explicación, ni dimisiones, ni –bendita ingenuidad- atisbo de comisión de investigación.

La doctrina Piqué tan, digamos estricta e inmediata, con los partidos ajenos no se corresponde demasiado con la defensa cerrada del PP al señor Fabra de cuya actuación no hay sólo rumores extendidos, hay certezas patrimoniales y usos inadecuados del poder legítimo. Un político sobrevenidamente adalid de los mejores principios no sé cómo puede vivir en esa tribulación en el seno de un partido que ha hecho de la doble moral el ejercicio cotidiano de su acción política.

Nosotros los valencianos progresistas que vivimos el azote al tripartito como nuestro pan de cada día parlamentario no podemos sino mostrar en silencio respetuoso una enorme perplejidad. ¿No era el PP el partido nacional-nacional, el partido del discurso único sin dobleces ni matizaciones territoriales?

PALABRAS PARA VIVIR

A vosotros que amabais esta vida y esta tierra.

Si hoy resulta difícil escribir, estas horas aún resulta más difícil vivir para los familiares y amigos más directos de las dieciocho personas fallecidas el domingo en Sant Cristòfol. Es paradójico que uno de nuestros paisajes más bellos, más abiertamente solemne, haya dado la vuelta al mundo por la peor tragedia que podamos recordar entre nosotros.

Cada catástrofe humana tiene su propio recorrido y tras el impacto general deviene la verdad de los rostros, nombres y apellidos que superan la traza de la tinta en los periódicos. Nuestros ojos en sus ojos penetran en un mundo propio y cómplice de tantas caras de una vida truncada con sus centenares de redes que ahora se tejen desde el dolor y unen en un territorio diverso la geografía del sentimiento.

Y al paso, emergen las ausencias por doquier. Primero en los alrededores del corazón más próximo, padres e hijos, hermanos perdidos en la derrota de la vida. Y al lado, los compañeros del alma que en el transcurso de la vida cada uno va incorporando desde la libre adhesión y se convierten en árboles de un bosque creado a tu siempre imperfecta medida. Y más allá, también estamos todos. Una comarca, un pueblo, un país sumergido en el silencio, atrapado en los brazos gigantes de la depresión, sometido a la ley incorregible del destino.

Aquí el invierno es largo. Y tan ancho que a veces le come semanas, meses enteros a la deseada primavera. Tenía que ser en invierno cuando esta tierra vive escondida entre las piedras su autenticidad a las hogueras del solsticio, en el sueño imposible de ahuyentar los malos espíritus.

El tiempo de dolor mantiene su dura cadencia y el consuelo parece la más lejana utopía. Sin embargo, por ellos, por la vida inmensa que había aquella mañana en la sala del albergue –un espacio tan trabajado por los jóvenes de La Todolella que en la década de los 90 reconstruyeron legajos vivos de la memoria-, por ellos, por la alegría que da tener amigos, manos entre manos. Por ellos, debemos levantar la mirada.

No hay fronteras ni para el cariño ni para la tristeza, ni para llorar ni para reír, ni para soñar. La primera identidad de todos era la amistad, el regalo más preciado en mundos individualizados donde hay quien argumenta que sólo – en la unicidad – la vida es posible. Juntos y con la música de Ppyote hay esperanza.

De las experiencias más duras también caben aprendizajes. La solidaridad en los distintos pueblos, dentro y fuera, de instituciones y de todo tipo de entidades da noticia de un espíritu que anida en hombres y mujeres demasiadas veces recóndito, pero que ahora, por fin, sobrevoló entre nosotros. Es el milagro de la reconciliación con ese ser humano sólo y soberbio que tantas tardes sacamos a pasear.

También las dudas sobre el ejercicio del derecho a la información y su relación con otros preceptos constitucionales como el derecho a la intimidad. Participamos de un universo donde las buenas noticias no son noticia y los augurios de aquella cándida película primera plana que denunciaba el sensacionalismo, han sido superados de largo por el acontecer diario de demasiados medios. Como casi siempre la realidad supera a la ficción.

La desgracia nos ha puesto ante el espejo. Somos hijos de una tierra dura, tantas veces áspera como cálida de afectos, somos pocos pero más de los que seríamos si nos hubiéramos dejado caer por la escalera de la inercia de una desaparición anunciada. No estamos solos, aunque muchas noches de invierno lo sintamos en lo más adentro del alma. Existimos, tenemos voluntad de ser y desde el recuerdo -gracias al recuerdo- hemos levantado la vista y miramos hacia delante.

De este autobús a veces destartalado y viejo, no se baja nadie. Gracias por haber creído en esta tierra.

El retorno al sentido común y a la dignidad

La decisión positiva del grupo de expertos sobre la devolución de los mal denominados papeles de Salamanca supone ante todo un respiro para la convivencia y el sentido común.

La recuperación de la memoria histórica debe llevar aparejado el restablecimiento en lo posible –poco desgraciadamente- de la dignidad de los derrotados, de los vejados por la dictadura. No se trata de mirar atrás con ira, ni tan siquiera pedir responsabilidades por tanto olvido, todo eso forma parte de las decisiones de una transición que sólo quiso mirar hacia el futuro. Pero ahora sí va siendo el momento de poner en la historia de cada uno y de todos, las cosas en su sitio.

Cuando se habla del Archivo de Salamanca y de su supuesta unidad como un hecho cultural indiscutible, la realidad nos descubre que el citado contenedor está formado por los miles de documentos sustraídos en nuestros pueblos y ciudades a sus legítimos propietarios para una campaña enorme de represión con consecuencias terribles.

Allí ha permanecido amontonada en legajos parte de la documentación sustraída y almacenada en primera instancia en sendos locales de Vinaròs y Castelló por la DERD, el instituto parapolicial del aparato franquista para la limpieza ideológica. Otra parte, más importante incluso desde del punto de vista archivístico pero que no podía ser aprovechada para la investigación criminal, acabó convertida en pasta de papel en tiempos de escasez y rapiña.

Allí se encuentran las plasmaciones escritas de los ateneos republicanos de Castellón y las actas de las agrupaciones de UGT de L´Alcora y Onda y las fotografías hurtadas de una esperanza truncada. Y miles de papeles que nacieron en esta tierra para construir un sueño.

La legítima petición de la Generalitat de Catalunya y de la sociedad catalana de la documentación de la institución autonómica, ha derivado en un conflicto demagógico propiciado por algunas autoridades de Castilla-León que se han instalado en el discurso nacionalista e, incluso, por momentos nacional. Y con tanto ruido se ha nublado la propia esencia de la discusión y el alcance que va mucho más lejos de la reclamación catalana.

Los papeles valencianos almacenados en Salamanca procedentes del expolio hablan de las cooperativas, de los ateneos, de las organizaciones anarquistas, de los partidos republicanos y de comunicaciones estrictamente privadas requisadas para acechar a personas que verían como por estar registrado en una de esas múltiples fichas, su vida quedaba en manos de los dueños de la posguerra.

Las Cortes valencianas aprobaron por unanimidad la devolución. Sin embargo, días después el presidente Camps desconociendo la más elemental de las reglas democráticas, afirmó que no iba a cumplir la petición del parlamento.

¿Alguien de una manera decente puede defender el derecho de conquista una vez restablecida la democracia?

La derecha ha tardado más de 60 años en condenar con la boca pequeña el golpe de estado del 18 de julio y ahora, de una manera incomprensible, se niega a cerrar las heridas profundas de tanta desesperanza.

Los documentos deben volver a sus legítimos propietarios y a los legítimos herederos de ambiciones colectivas. Y recuperar juntos la memoria histórica para jamás recaer en los mismos errores.

El arquitecto del lápiz

A medianoche el teléfono suele helar el alma. Suena fuerte, suena amenazante en el silencio hasta que te acercas y lo coges, frío entre las manos, y la voz –y el pálpito-de Teudo te anuncia el adiós del amigo.

Sucede en segundos eternos, a la vista de un golpe de flash de sensaciones y recuerdos. Después vienen las preguntas filosóficas y la búsqueda incesante del hombre por encontrar respuesta.

Como esto no es una necrológica sino un sentimiento, no procede más currículo que las voces lejanas de noches de tertulia o compromisos de la arquitectura imaginada.

Miguel dibujaba como Dios, con perdón. Alguna vez me enseñó en Morella su cuaderno tras una visita por el acueducto o por los pequeños rincones para casi todos inadvertidos - no para él - y te sumergía en las raíces de las piedras que la perseverancia y el arte levantaron de la nada.

El arquitecto del lápiz que elevó a los altares la más profana, la más humilde y sudorosamente trabajada arquitectura de la piedra. Nos enseñó a mirar los bancales, las casetas de pastor, nos encandiló con su reivindicación sabia del paisaje de una tierra que devino la mejor cara de nuestro espíritu. No menospreciaba las piezas más grandiosas pero sólo una sensibilidad extraordinaria puede hacerte regocijar con la supuesta simplicidad de lo obvio. Emocionarse con una pared de pedra en sec es un estadio diferente de belleza, de una hermosura conceptual sencillamente enorme.

Nunca le agradeceremos suficientemente su mirada.

Como el editorial de cada semana en la página tres de El dissabte. No, efectivamente, no era un chiste al uso, era la visión profunda de un tiempo con tantas luces y sombras como las que cada uno debemos soportarnos. Era la reivindicación de los diferentes grises en un tiempo de sublimación de blancos y negros. Coincidía con Máximo y también con Fibla en esta misma revista, en esa expresión actual del lenguaje dibujado que no sólo habla sino exige reflexión pausada.

La extrema urgencia de la vida nubla nuevas noches de palabras y desnuda el penúltimo dibujo del acueducto que algún día será BIC dedicado a tu memoria.

Estos días de un otoño intenso las hojas caen de los árboles como las preguntas a la espera de una respuesta que no llega. Es verdad, Miguel dibujaba como Dios.

Pongamos que hablamos de igualdad

La situación acaecida en Llucena ante la negativa de la Generalitat a buscar una solución en los términos similares a otras poblaciones nos propone el urgente debate contra la discriminación.

El PP se arrogó un desarrollo muy particular de la LOGSE, ley con luces y sombras, sin duda pero que no es el principio del mal universal de la eduación en nuestro país como ha sido estigmatizada por la derecha quien –por cierto- sólo al final de un mandato de ocho años cambió en parte con la LOCE.

El sectarismo de la administración educativa dirigida por el gobierno conservador se puso ya bien claramente de manifiesto en la reforma del mapa escolar producida tras las elecciones de 1995 bajo el compás de los criterios partidistas. No hace falta recordar los esfuerzos por sumar alumnos para garantizar nuevas centralidades.

Ahora otra vez el PP no ha pasado la prueba del algodón. Lo que ha sido posible en pueblos con alcalde conservador ha sido imposible en un pueblo con alcalde socialista. Ésa es la única diferencia que se ha tenido en cuenta a la hora de abordar el conflicto de la escolarización de los alumnos de ESO de Llucena. De poco sirve que los dirigentes conservadores hayan aplicado en los últimos tiempos el abrazo del oso a la Constitución cuando se trata de aplicarla en beneficio del interés general. Resulta de una gran indignidad ver ante nuestras narices otra vez lo que es un atributo de estos años largos de gobierno de la Generalitat del PP, el ejercicio del poder desde la visión alicorta del partidismo.

Llueve sobre mojado. Hace unos meses veíamos como el Tribunal Supremo confirmaba la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana que condenaba al ejecutivo de la Diputación provincial de Castellón por distribuir arbitrariamente los fondos públicos entre los ayuntamientos. No es una anédota, es un principio de actuación del PP.

La apropiación del gobierno por parte de un partido no es un mal necesario de la democracia. Más bien al contrario. Es una malformación del sistema la expropiación en beneficio propio de un partido, el depósito de confianza de una sociedad que determina la legitimidad del poder en el bien sabido propósito de una gestión garante de los valores que proclama la Constitución.

¿Qué lección han aprendido los jóvenes de Llucena del comportamiento de su Consell?

¿Ése es el sentido de la igualdad, de la equidad de la no discriminación que impregna nuestra carta magna? ¿Qué van a pensar cuando les hablen de los grandes principios en las aulas?.

La enseñanza suminstrada tiene más que ver con el principio autoritario de “la letra con sangre entra” que con los valores democráticos que queremos ver en nuestras escuelas.

Reconforta observar como el presidente Rodríguez Zapatero y su gobierno mantiene el diálogo con todos como una parte esencial de la acción de gobierno más allá de los legítimas pertenencias ideológicas. Aquí el cuento de regeneración democràtica de Camps duró una noche de verano. Cada día nos desayunamos con el resultado de un gobierno atenazado, débil y segregador. Ya se sabe que la medicina que aplican los dirigentes inseguros es siempre el autoritarismo.

Pero ¿qué culpa tienen los niños de Llucena?. ¿Qué mal han hecho los ciudadanos de Llucena?. ¿Votar al alcade que querían?.

PER UNA SOCIETAT MÉS PARTICIPATIVA, MÉS DEMOCRÀTICA, MÉS CÍVICA

La política democrática és l´instrument d´igualació de la ciutadania. Des dels vells i nous valors que naixqueren en la revolució francesa s´ha anat dibuixant una societat en la que el poder resideix en les decissions de la majoria i no en els ámbits de la violencia, la força o la hegemonia económica.

És per això que la dreta més arrelada a la vida espanyola ha tingut un discurs permanent contra la política i orientador de l´apoliticisme com la millor manera d´allunyar la majoria dels ciutadans de la consciència política. Este tret ha estat molt rellevant a les nostres comarques on la experiencia republicana esdevingué un oasi de llibertat i el seu final traumàtic un antídot front la il·lusió d´un mòn diferent.

Hem d´aconseguir un nou segle de les llums, de la racionalitat, dels drets de ciutadania. La victoria dels socialistes en les darreres eleccions ha significat la resposta més contundent dels espanyols des de la dignitat contra la mentida i contra la manipulació. La dreta i els seus dirigents obnubilats d´arrogància i ostentadors d´un poder ofegador creien haver aconseguit una societat dócil, sense capacitat de reacció, sense capacitat crítica, sense comprimís cívic.

La gran lliçó dels ciutadans el 14-M posa de manifest de bell nou l´autoritat de la política que a la fi pot guanyar al determinisme dels diversos poders.

El compliment posterior d´una manera inmediata de les promeses electorals fonamentals han donat el plus de credibilitat necesari per fer pols el vell adagi propagat per la dreta de que “tots els polítics sòn iguals”.

Votar ha estat decisiu. El vot de cada ú ha fet possible una nova situació a Espanya i també -en este cas- al mòn.

Eixe és el camí a seguir. Els socialistas de Ports-Maestrat manifestem la nostra adhesió a les decisions del president Zapatero a favor de la pau.

En esta nova etapa de govern considerem fonamental apendre de les errades passades i cimentar el canvi en la credibilitat que dòna el compliment del programa electoral.

Entenem fonamental la proximitat entre el govern de la nació i els ciutadans com una manera permanent d´entendre l´acció de govern.

En eixe sentit, el recolzament als ajuntaments és el millor marc des d´on intervindre directament en la qualitat de vida dels ciutadans. Cal avançar en totes les fórmules que facen efectiu el principi de subsidiaretat alhora d´administrar competències i recursos tan per raons d´eficàcia com per l´aprofundiment democràtic.

El partit socialista defensa el municipalisme i també la cooperació entre ajuntaments per a la millora dels serveis i la defensa dels interesos territorials. Estimem necesari l´enfortiment de les mancomunitats comarcals per tal d´optimitzar el desenvolupament de les competències locals aixina com l´impuls de delegacions de competències de la Generalitat.

La necesaria redefinició municipalista i comarcalista de la Diputació.

Com ja hem manifestat en el darrer congrès nacional, cal obrir el debat sobre el futur de les diputacions. En qualsevol cas, la possició actual és insostenible.

El manteniment i desplegament de l´Estat del benestar no pot ser alié a una redefenició del sector públic. Les diputacions foren concebudes al segle XIX com una estructura de descentralització en el procés de modernització de l´estat inspirat en el jacobinisme. Tenien, doncs, una consideració de poder territorial però absolutament dirigit des de la centralitat.

Es reconeixia la necessitat de la descentralització administrativa però en cap cas es reconeixia el fet de la pluralitat o diversitat d´Espanya. És més, des de la provincialització es consolidava una relació provincia-govern central que pretenia indubtablement acabar amb els residus de la foralitat i fins i tot de la pròpia identitat.

L´establiment de l´estat de les autonomies esdevè, per tant, una reconsideració en tota regla del plantejament d´un estat centralista i posa en questió el paper d´institucions d´administració descentralitzada de les diputacions.

Més enllà del debat constitucional el que és evident a hores d´ara que no sembla raonable el manteniment sense més de les diputacions tot i tenint en compte el creiximent de tot el teixit institucional i la nova distribució comptetencial. Quan neixen les diputacions ni hi havien comunitats autónomes ni existia –ni tant sols s´imaginava- la Unió Europea. Este nou estatus institucional s´ha abordat des de l´augment de les administracions i, per tant, de les burocràcies. No vol dir que no hage augmentat – i molt- el paper de les institucions com a suministradores de serveis als ciutadans o de dinamització de la pròpia societat però sembla oportú pensar en una redefinició que pose per davant els objectius i no els instruments.

Els socialistes no podem defugir el debat de la eficiència en la cosa pública. Ben al contrari som els primers interessats en posar-lo a l´agenda política. Front a la possició neoliberal que aprofita les deficiències burocràtiques per qüestionar l´estat del benestar, els serveis públics, la igualtat a la fi, nosaltres hem de combatre la idea principal basada en els principis, no en els instruments que sòn manifestament millorables.

¿Com es poden garantir uns serveis públics de qualitat universals i que atenguen als valors d´igualtat que defensem?

No cap dubte que tots els recursos que es queden en el transport burocràtic, treuen capacitat de millorar allò fonamental.

En el cas valencià més a més i altres consideracions. És ben sabut que la provincialització ha estat presentada per la dreta com una debilitació de facte del propi autogovern. El “gobierno provincial” com s´han autotitulat els executius de dels diputacions els darrers temps vénen a confondre la concepció de l´estat de les autonomies i fins i tot la pròpia derivació de legitimat que en el cas dels ents provincials no atén al sufragi universal sinò a la representació dels electes municipals.

D´altra banda el nostre Estatut d´Autonomia situa la pròpia descentralització al si del país a través de les comarques tot i establint la obligació de legislar la seua constitució.

Passats 22 anys ni s´ha creat la llei de comarcalització ni s´ha clarificat el nou rol de les diputacions. De fet, els intents dels governs socialistes que impulsaren la llei de coordinació de diputacions es quedaren en impulsos benintencionats i ara, amb els governs del PP, en el més absolut oblit.

L´espérit dels textos legals, el principi de subsidiaretat arrelat al fonament de la raó democrática i les succesives resolucions dels congresos del partit socialista, contemplen un andamiatge institucional fonamentat en les ajuntaments i la Generalitat.

En estos moments una gran part dels recursos que administren les diputacions podrien ser gestionats directament pels ajuntaments eliminant processos administratius estérils en allò que fa referència a les actuacions de caire estrictament municipal i les mancomunitats de municipis podrien encarregar-se de l´ ámbit supramunicipal.

Som conscients de les dificultats d´una iniciativa d´estes característiques però els resultats d´estos anys ens parlen d´un augment incessant del creiximent del capítol de personal, dels costos de l´aparell polític i de les despeses de manteniment, així com d´un enfortiment institucional que contrasta amb la voluntat i desig autonómic del poble valencià.

Les administracions no poden ni deuen creíxer indefinidament. Es necesari tindre coratge cívic per plantejar les millors solucions per a la ciutadans no les possicions més cómodes o políticament correctes. El traspàs de recursos humans i financers als ajuntaments i mancomunitats dinamitzaria extraordinàriament el mòn local, les comarques, la realitat interior i també les árees metropolitanes.

La reformulació de les diputacions ha de passar pel principi de subordinació política als ajuntaments i a la pròpia Generalitat. No és equiparable el principi d´autonomia local al ens provincial malgrat estar assimilat a un ens local. Les seues funcions haurien d´esdevindre com a factoria de serveis als ajuntaments des de la perspeciva de les economies d´escala i com suport a les comarques tant administratiu i técnic com forum de representació intercomarcal.

Municipis participatius i units en defensa d´interesos comuns.

També valorem molt possitivament experiències de concertació intermunicipal com ara la Taula del Sénia que representa l´esforç per superar fronteras moltes vegades absolutament artificials.

Resulta incomprensible la opossició radical del PP valencià a sumar-se a un punt institucional de trobada de municipis de tres comunitats autónomes que volen impedir la marginació de tot un ample territori “massa lluny” dels centres de decissió.

De la mateixa manera col·laborarem en la potenciació d´acords entre pobles i ciutats per qüestions puntuals o més estables en la direcció de la sintonia front aquells que només busquen la confrontació.

Des dels ajuntaments impulsarem polítiques de participació i corresponsabilització. Els pressupostos participatius, els consells sectorials, els fòrums sòn eines valuoses que poden facilitar els nostres objectius.

No és només la bondat del fi sinò també el camí per arribar el que ens ha de preocupar. I aunque en moltes ocasiones ens puga semblar una certa pérdua de temps, el debat i la participació en la presa de decisions forneix de contingut i corresponsabilitat la solució adoptada.

En l´ámbit comarcal també cal crear al voltant les mancomunitats o les estructures que es desenvolupen espais de trobada de les opinions diverses que conviuen a la nostra societat tot i ajudant a conformar una societat civil potent, capaç d´enfortir tot l´associacionisme económic, social, cultural i esportiu.

Un partit modern i mobilitzat al servei dels ciutadans.

El partit té una gran responsabilitat perquè és la veu de milers de ciutadans de la nostra comarca a les institucions. Per això hem d´optimitzar el nostre funcionament i la dedicació dels nostres representants ha de ser sempre de sencera dispossició cap a la ciutadania i respondre a les actituts i valors del socialisme democràtic.

Les reunions periódiques entre càrrecs institucionals d´ajuntaments, Diputació, Corts Valencianes i Senat continuaran desenvolupant-se fixant un calendari adaptat a les necessitats dels pobles i cada sis mesos tindrà lloc una Convenció institucional per tal de millorar la coordinació i impulsar noves iniciatives.

El partit socialista només té un valuòs patrimoni: els seus militants. Cada militant ha de tindre el seu paper en la organització i la direcció política ha de posibilitar la inserció de militants i simpatitzants en el treball polític.

En este periode s´implantaran en la comarca totes les agrupacions sectorials actualment vigents a nivell nacional i també s´obriran espais d´encontre de militants, simpatitzants i persones progressistes per tal de mobilitzar el canvi 2007 a la Generalitat i la victòria als ajuntaments.

La formació és un element clau d´enriquiment cultural i polític de la nostra organització al temps que es una garantia per a la ciutadania en la ressolució dels afers públics. El partit organitzará cursos i seminaris en funció de les necessitats i les possibilitats i cada any desenvolupará la Escola de tardor del PSPVportsmaestrat com punt d´aprenentatge, reciclatge i intercanvi d´experiències.

L´actualització del projecte socialista a la comarca exigeix no perdre en cap moment el contacte amb les preocupacions de la societat i també avançar polítiques i estratègies que permiteixquen el progrès i la solidaritat en les condicions del segle XXI. Es tracta de repensar les propostes sense més apriorisme que la defensa dels valors que han representat el republicanisme d´esquerres i el socialisme.

Tanmateix cal ser valents i posar en qüestió tot allò que siga necesari per ser més útils al projecte socialista i a la ciutadania. Mantindre ortodoxies sense crítica es la millor manera d´anar envellint un partit.

Els socialistes de Ports-Maestrat hem d´aprofundir en el projecte de comarca i anar el·laborant i proposant iniciatives per a la millora del país.

Des d´eixa perspectiva el partit convocarà la Conferència anual del PSPV-PSOE Ports/Maestrat que es convertirá en un espai de debat i resposta a les qüestions cojunturals i de fons que puguen plantejar-se. S´establiran els mecanismes per garantir la participació dels militants i simpatitzants.

Ens sentim partíceps del PSPV-PSOE i ens comprometem a treballar intensament per aconseguir la victòria el 2007.

Volem un país equilibrat territorialment i just socialment. El periode de govern del PP ha estat definit entre altres atributs generals, per la desconsideració cap a les nostres comarques.

Un govern progresista ha de reorientar esta situació i treure de l´ombra política i pressupostària les nostres comarques.