Diario Mediterráneo: Entrevista a Ximo Puig

MEDITERRANEO · 22 de setembre del 2007

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“El objetivo ahora es ganar las elecciones”

Joaquim Puig, PORTAVOZ ADJUNTO DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA DE LES CORTS

LUGAR DE NACIMIENTO » MORELLA, 4 DE ENERO DE 1959, FORMACIÓN » PERIODISTA. TRAYECTORIA » ALCALDE DE MORELLA, DIPUTADO AUTONÓMICO Y PORTAVOZ ADJUNTO EN LES CORTS. PRECANDIDATO A SECRETARIO GENERAL DEL PSPV-PSOE.

Joaquim Puig, de largo recorrido político, aspira a liderar el PSPV-PSOE y para ello propone modernizar un partido en el que asegura que caben todos, sin personalismos, preservando los valores progresistas de una sociedad avanzada

ENTREVISTA

JAVIER ABAD

jabad@epmediterraneo.com

CASTELLÓN

-Después de una dilatada y fructífera carrera política, ¿por qué ahora quiere ser secretario del PSPV-PSOE?

-En primer lugar, quiero decir que mi opción a secretario general será cuando el proceso democrático e interno del PSPV-PSOE se abra a partir de las elecciones generales, cuando se convoque el Congreso Federal y, posteriormente, el de País. Creo que es fundamental para los partidos el respeto a las reglas democráticas y a to­das las opciones de las personas que piensan que pueden participar y aportar lo mejor de sí mismos para el futuro de este partido. En mi caso, la decisión es intentar aquello que durante estos años, a través de la experiencia y del trabajo, puedo aportar desde la convicción de que lo fundamental no es un proyecto personal, sino un proyecto que se conjugue en nosotros más que en la pri­mera personal del singular.

-Usted y Jorge Alarte -alcalde de Alaquás- son los únicos que han dado muestras de presentar su candidatura a secretario general ¿por qué cree que Jordi Sevilla todavía no se ha pronunciado, cuando se supone que así lo dejó caer Rodríguez Zapatero?

-Eso se lo debe preguntar usted a él, no a mí. Yo no tengo ninguna noticia al respecto; por tanto, lo que sí que creo como le he dicho, es que se deben seguir los procedimientos, pensar en el interés general del PSOE y, sobre todo, en la sociedad valenciana. En este momento, la prioridad máxima y fundamental para nosotros es que la etapa de progreso iniciada por José Luis Rodríguez Zapatero, que ha sido extraordinariamente beneficiosa para España en su conjunto y para la Comunitat Valenciana en particular, tenga una segunda fase de aceleración a partir de marzo del 2008, cuando ganemos las elecciones.

-¿Y por qué muchos militantes piensan que usted no llegará hasta el final, como ha pasado en otras ocasiones?

-Yo nunca he dicho en otras ocasiones que iba a ser candidato a secretario general, lo dijeron otros por mí. Ahora sí que lo he dicho y, evidentemente, mi compromiso es trabajar por este partido y poner lo mejor de mí mismo para que eso sea posible. En cualquier caso, los que deciden quién tiene que ser secretario general son los militantes.

-¿Cuál debe ser, según usted, el discurrir ideal dentro del partido para la elección de ese nuevo secretario general?

-La agenda está muy clara y dice que, en estos momentos, no se puede perder ni un minuto en mirarse al ombligo porque lo fundamental, lo básico y lo que nos jugamos por encima de todo es tener un buen resultado en el mes de marzo. Y para ello, todo lo demás debe estar en un segundo plano. Después de las elecciones generales hay que ir a un proceso democrático y es entonces cuando hay que hablar de propuestas, porque lo que necesita, fundamentalmente, el Partido Socialista es una redefinición del propio proyecto, una modernización en su conjunto de la propuesta política y de los instrumentos. Y ya, en un tercer lugar, reformular lo que es la comunicación con la sociedad. No solo en términos clásicos de medios de comunicación, también de una interrelación mucho más directa y una conexión mucho mayor con los ciudadanos.

-¿Entonces, tras el varapalo electoral del pasado mayo, usted es de la opinión de que su partido debe asumir cambios, como una refundación de planteamientos, que no de ideas?

-Hay que preservar los valores y, como he dicho, no hemos sido capaces tampoco de transmitir bien esos valores progresistas que están claramente identificados en el pueblo valenciano y que, no me cabe ninguna duda, son mayoritarios porque es mayoría la gente que piensa en términos progresistas. La valenciana es una sociedad moderna, avanzada, con un alto contenido social y el Partido Socialista tiene que perfilarse en un nuevo diseño que atienda a estos valores pero que a la vez actualice lo que es la propuesta política. Por citar tres cosas básicas, hay un eje fundamental que es la prosperidad porque está claro que los socialistas apostamos por el crecimiento económico y por la prosperidad, Por otra parte, se debe apostar por esa segunda modernización de la Comunitat Valenciana, con unas infraestructuras adecuadas. Y, en tercer lugar, por la justicia social ya que para todo el crecimiento económico de la Comunitat tiene menos equipamientos y posibilidades sociales que la inmensa mayoría de las otras comunidades autónomas. Eso es lo que hay que reestructurar y reequilibrar.

-¿Y no cree que uno de los problemas que ha tenido el PSPV-PSOE en los últimos años es que no ha sabido transmitir que es alternativa real al PP, que es partido de gobierno y que, por tanto, no necesita de terceros para gobernar?

-En todo momento el Partido Socialista es un partido de gobierno, de hecho está gobernando en España y en muchos ayuntamientos. Somos un partido de gobierno, pero eso no quiere decir que no tengamos capacidad de crítica y de rebeldía frente a lo que no nos gusta. Pero, obviamente, nuestro proyecto está encaminado a transformar la socie dad y para eso tenemos que gobernar. Creo también, con total claridad, que el PSOE tiene que tener un proyecto autónomo. Nosotros debemos ocupar la centralidad del espacio político valenciano desde la autonomía, que es fundamental, y esa capacidad de encontrar la centralidad es un elemento clave.

-¿Con qué apoyos va a llegar usted al congreso de 2008?

-Bueno, vamos a ver. Esta propuesta de modernización del PSPV-PSOE, del proyecto socialista valenciano, es absolutamente mestiza en el sentido de que no es de nadie, todo el mundo puede caber y participar. Si yo soy elegido en su momento secretario general va a ser por el apoyo de gente muy diversa y el nuevo equipo que se conforme tendrá una representación tanto territorial como de planteamientos totalmente plural, porque es lo que necesita este partido, sumar y sumar y con inteligencia.

Pero, insisto, todavía no estamos en ese punto del proceso y lo único que me preocupa ahora es ser capaz de ayudar a mi partido a conseguir en las próximas elecciones generales el mejor resultado posible y lograr el tercer diputado por Castellón, que es un elemento importante para re forzar una mayoría suficiente de gobierno socialista y continuar creciendo económica y social-mente como se ha venido haciendo en estos cuatro años.

-¿Ve usted adecuada crear una estructura provincial?

-Debemos encontrar una fórmula para que, sin abandonar una estructura que puede tener un valor, y lo tiene, como son las comarcas, se cree una estructura de carácter provincial.

-Los delegados de Castellón, en algunas ocasiones, han ido unidos a los congresos para lograr una mayor cuota de poder para la provincia. ¿Ve ahora usted factible que esto suceda en torno a su candidatura?

-Espero que vayan todos los delegados unidos en favor del PSOE y con propuestas claras para el conjunto de los ciudadanos,

-¿Mantiene usted la conveniencia de que el secretario general que salga del congreso sea también el candidato?

-El candidato a presidente de la Generalitat se deberá elegir en su momento, dentro de tres años aproximadamente, y en ese momento si yo soy secretario general será candidato, o yo lucharé para que sea candidato, el que mejor posicionado esté para poder ganar las elecciones. No se elige ahora el candidato a la presidencia de la Generalitat, ahora vamos a elegir el candidato a secretario general y nada más. Y ese secretario general tiene que conformar un equipo potente, sólido, riguroso, capaz de reformular el proyecto y, posteriormente, llevar al partido a unas condiciones positivas para que cuando falte un año para las próximas elecciones autonómicas se pueda elegir a un candidato con la mayor solvencia posible. Mi objetivo es evidente: que el PSOE alcance la mayoría suficiente para gobernar en las próximas elecciones y para ello no caben ni personalismos ni operaciones que respondan solo a un interés particular.

-Pero sí es importante que el secretario general o el que vaya a ser candidato esté en les Corts Valencianes y ahora mismo de todos los nombres que suenan solo está usted.

-Es un tema importante lo del Parlamento valenciano y, en ese aspecto, a pesar de que el PP intenta amordazarlo en muchas ocasiones y no le da la vida y la centralidad política que es necesaria en cualquier sistema democrático, sí que es cierto que es fundamental para desarrollar lo que es la actividad política.

-Está claro que el PP seguirá basando su campaña en el victimismo frente a Madrid. ¿Qué medidas plantean ustedes para contrarrestar esto?

-El PP lo que está haciendo en la Comunitat Valenciana es una dejación absoluta de sus funciones. En estos momentos, el presidente de la Generalitat -Francisco Camps- ha decidido pasar, simplemente, a tener un papel se­cundario como coordinador electoral del PP de la Comunitat. Desde el inicio de esta legislatura no ha habido ninguna propuesta, ni en el debate de investidura, ni ninguna actuación que dé solvencia al Gobierno del PP.

El Sr. Camps tiene la legitimidad, como la tiene el Sr. Zapatero, y lo que tienen que hacer las instituciones es trabajar por la colaboración y cooperación porque, una vez pasadas las elecciones, lo necesario es que las instituciones se pongan de acuerdo para la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos. Todo lo demás es una apropiación indebida de la institución en favor de un interés partidario, que es lo que está haciendo en estos momentos el PP, refugiarse en las acusaciones permanentes y de victimismo frente al Gobierno de España y no hacer su trabajo, porque tiene mucho trabajo.

Mire usted, cuando leía la semana pasada en su periódico la entrevista del Sr. Rambla me produjo sonrojo lo que dijo de que el PP cumple sus promesas. En la anterior legislatura, el 90% del programa electoral en esta provincia no se ha cumplido y podemos referirnos a Mundo Ilusión, la Ciudad de las Lenguas, el Parque Científico de la UJI, las carreteras... La autovía del interior (A-7) en tres legislaturas solo se ha desdoblado desde Castellón hasta la Pobla: doce años para menos de 20 Km. Autosatisfacción del PP, de qué. el autobombo les ha funcionado, pero no se puede engañar permanentemente a todos. Eso es así y es el momento de que la Generalitat afronte la realidad de los hechos, que no es otra que tenemos una Comunitat que, a pesar de que en España en general las cosas van muy bien, aquí ha subido el paro en el mes de agosto.

Tenemos una sociedad donde hay un gran dinamismo empresarial, que desgraciadamente cada vez está flagelado por la falta de apoyo de la Generalitat. Los planes de competitividad de la industria están bajo mínimos y, a pesar del gran impulso de los empresarios locales en el turismo, este año hemos pasado dificultades. Y, desde luego, no se ve iniciativa por parte de la Generalitat en una autonomía que es la más endeudada de toda España y con graves dificultades en cuanto a infraestructuras y política social. Lo que liderarnos muchas veces es lo negativo.

-En esa reivindicación del PP hay un elemento clave como es el agua, que depende del Gobierno central, y ustedes parece que no han sabido vender aquello que se está haciendo. Además, ha habido mensajes contradictorios en Castellón, Valencia y en Madrid.

-En primer lugar, tenemos que poner las cosas en su sitio. Sí que es verdad que hay un problema de debate sobre la comunicación y a los hechos nos atenemos. En ocho años de gobierno del PP no se sumó ni un hectómetro cúbico de agua para la Comunitat Valenciana. Se aprobó un Plan Hidrológico que, al final, lo que son las obras el PSOE no las derogó, sino que las está desarrollando y algunas incrementando. Por ejemplo, en la zona de Castellón que pertenece a la Confederación del Ebro se han hecho dos actuaciones que van a significar la solución definitiva para los problemas del agua de una amplia comarca. En el caso de la Plana, en estos momentos se está debatiendo la cuestión de las desaladoras que se van construir. La utilización política es evidente porque al PP no le interesa que llegue agua y en eso ha encontrado un filón para desgastar al Gobierno. Creo que en este momento el PSPV-PSOE tiene que ser capaz de explicar claramente cuál es su posición sobre el agua y, sobre todo, no dar excesivos bandazos. Tenemos que garantizar agua para el desarrollo de nuestra Comunitat y lo debemos hacer con los instrumentos que tengamos en nuestra mano, los que sean.

-Esta misma semana el secretario general del PSPV-PSOE, Ignasi Pla, ratificó públicamente la candidatura de Jordi Sevilla al Congreso por Castellón.

-En lo que a mí se refiere, es el mejor candidato que podemos presentar en este momento y, por tanto, creo que debe repetir. Y, además, creo que no va haber ningún tipo de problema en la elaboración de las listas porque nuestro objetivo está tan claro que no puede estar distorsionado por nada más. Y si me permite, hay que mirar hacia el otro lado, porque allí sí que hay un problema serio al querer ocultar a quien fue presidente de la Generalitat -Eduardo Zaplana-. En el PP sí que hay un grave problema de tensiones internas.

las frases

► LAS BASES PARA EL FUTURO DEL PARTIDO

"Lo que necesita el PSPV-PSOE es una redefinición de! proyecto y una modernización de !a propuesta política"

► SU PRECANDIDATURA A LA SECRETARÍA GENERAL

"No busco un proyecto personal, sino uno que conjugue en nosotros más'que en la primera persona del singular"

LAS CLAVES PARA LA NUEVA ETAPA

"Debemos ocupar la centralidad del espacio político y esa capacidad para encontrarla es un elemento clave"

CRÍTICAS A LA GESTIÓN DEL CONSELL DE CAMPS

"El autobombo al PP le ha funcionado, pero no se; puede engañar permanentemente a todos los ciudadanos"

El Punt: Entrevista a Ximo Puig

EL PUNT · Del 16 al 22 de setembre del 2007


Ximo Puig

Candidat in pectore a la secretaria general del PSPV-PSOE i amb el pes feixuc del «lermisme», l’alcalde de Morella vol convertir-se en el líder d’un partit amb un perfil més valencianista

TERE RODRÍGUEZ Des de la privilegiada talaia de Morella, municipi de què és alcalde des de 1995, Puig ha observat el declivi del seu par­tit, el socialista, en els últims anys. Disposat a optar a la se­cretaria general de la formació per construir el nou socialisme valencià, sap que l’etiqueta de «lermista» —va ser cap del gabinet de l’expresident— pe­sarà en la seua candidatura, però ho considera més promp­te un avantatge que no un in­convenient.

Per què aspira a conver­tir-se en líder dels socialistes valencians?

«No es tracta de cap pro­jecte personal. Simplement estic al capdavant d’un grup de perso­nes que vol posar en marxa un projecte de modernització del partit per convertir-lo en una op­ció de progrés necessària per al País insistic: no és un projecte personal, ja que el nou socialisme valencià ha de desen­volupar-se més en primera perso­na del plural que en primera per­sona del singular.»

Finalment, no hi haurà congrés extraordinari, una possibilitat que vosté rebutja­va. Per què?

«Perquè no era el moment adequat. Les prioritats de l’agen­da del PSPV-PSOE són acabar de governar adequadament les polí­tiques de Rodríguez Zapatero al País Valencià; després hem de preparar propostes electorals per al País Valencià i incorporar-les al programa electoral i, final­ment, fer una campanya electoral suficientment rigorosa, forta i en convicció per convéncer la socie­tat valenciana que el govern de Rodríguez Zapatero ha sigut po­sitiu per a aquesta comunitat i que no es deixe véncer per la propa­ganda de C9.»

Afirma que un canvi de cartell no assegura res. Quines són les transformacions imme­diates que necessita el partit per convéncer majoritària­ment el nou l’electorat?

«Efectivament, el canvi de cartell no resol el nostre proble­ma, que és de difícil solució, però jo veig molt clar que hi ha possibilitats de canvi en 2011 i ho crec perquè nosaltres vam passar de la majoria absoluta a perdre les eleccions. Ara bé, hem d’abando­nar el discurs del catastrofisme i de la resignació. El País Valencià té unes condicions clares per a ser governat des del centreesquerra i hem de saber què estem fent ma­lament i què ha passat en la socie­tat valenciana, perquè és clar que hi hagut un distanciament entre allò que nosaltres prioritzem com a carta política i el que volen els valencians. I no ha de ser només fer una anàlisi dels resultats elec­torals, no hem de deixar-nos por­tar per les situacions conjuntu­rals, hem de donar solidesa a les nostres propostes i mai fugir dels nostres valors.»

I s’han perdut aquests valors?

«Jo crec que en molts ca­sos no hem sigut capaços de transmetre adequadament el que són els valors tradicionals pro­gressistes. La justícia, la igualtat, la solidaritat, la cooperació, la lli­bertat, la pròpia estima al País... són valors que comparteixen tots els valencians i són el que els so­cialistes hem de representar per a tots els ciutadans, i ara no ho fem.»

El seu perfil polític, més valencianista que els dels al­tres candidats, és un avantat­ge en aquesta carrera?

«Jo no parlaria de candi­dats encara, ja que no hi ha for­mulat cap procés obert i, per tant, parlar de candidats formals no se­ria raonable fins que no passen les eleccions generals. Al marge d’aquestes consideracions, és evident per a mi que el socialisme valencià no pot estar allunyat del que és el propi territori, del que és el propi sentiment de poble i el que és la pròpia cultura, i ha de ser valencià des d’una perspectiva identitària incloent, no excloent. Els socialistes valencians hem d’intensificar més el nostre perfil valencianista.»

«EL SOCIALISME VALENCIÀ NO POT ESTAR ALLUNYAT DEL QUE ÉS EL PROPI TERRITORI, DEL QUE ÉS EL PROPI SENTIMENT DE POBLE I EL QUE ÉS LA PRÒPIA CULTURA»

És que fa la sensació que la Blanqueria és una fede­ració de Ferraz i que necessita el vistiplau de Madrid per a prendre qualsevol decisió.

«És veritat que els senti­ments dels valencians quan els pregunten sobre la seua identitat es vinculen clarament amb Espa­nya. Això és així, però no vol dir que els socialistes cada vegada puguem tindre un perfil més valencianista per fer saber als ciuta­dans que estem ací per defendre els interessos d’aquesta terra. Pe­rò en el nostre cas sí que és evi­dent que en alguns moments hem fet la impressió que estem sucursalitzats.»

La tutela de Madrid els dóna més confiança?

«Ací el PSPV, històrica­ment, ha tingut una capacitat d’autonomia molt alta, però pas­sa que potser no hem sigut capa­ços de demostrar-ho com sí que han fet altres federacions. Sem­pre hem sigut un partit molt res­ponsable i això crec que electo­ralment ens ha beneficiat. Ara bé, és palés que hi ha qüestions en les quals hem de tindre la suficient força per a imposar posicions que vénen de lluny i que afecten altres autonomies com la nostra, que ha tingut una força econòmica prò­pia.»

El fet de pertànyer a la família «lermista» li farà tindre més suport que altres precandidats no adscrits a cap fa­mília?

«Jo crec que les famílies han desaparegut i això ha sigut un èxit d’Ignasi (Pla) que ha aconse­guit fer causa comuna. I necessi­tem seguir en aquest camí i obli­dar-nos dels processos traumà­tics de democràcia interna de fa huit anys. En aquest sentit, crec que hi ha una major serenitat al si de partit. Jo crec en el mestissatge absolut, crec que s’ha d’aprofun­dir més encara en la desaparició total de les famílies. I el fet que em relacionen amb Joan Lerma —m’enorgulleix haver sigut cap del seu gabinet— és afegir un va­lor a la meua candidatura, perquè ha estat en llocs de molta respon­sabilitat i he aprés molt al seu cos­tat. Ara bé, Joan Lerma és patrimoni dels socialistes i dels valen­cians i això no ho pot patrimonialitzar ningú que opte ser candidat a secretari del partit, ell està per damunt d’aquesta qüestió.»

Per tant, podem aventu­rar un congrés tranquil?

«El nivell de maduresa d’aquesta organització farà im­possible que es repetisquen els episodis que es van viure en els anteriors congressos. S’abordarà amb total naturalitat i cadascú aportarà al procés allò que pense que és millor per al conjunt de l’organització i la societat valen­ciana. Hem de treballar amb molt de seny i de trellat, i amb capacitat de saber que el més important no és el partit socialista, sinó que hi haja un projecte sòlid i progres­sista per al País Valencià perquè en 2011 siga possible el canvi, ja que això significarà més justícia social i més valencianisme.»

Podria donar-se la si­tuació de tindre un candidat de consens abans del congrés?

«Qualsevol situació futurible és possible, ja que falta un any per a culminar un procés que s’ha avançat per raons electorals. El partit el que ha de fer és buscar una bona direcció, recuperar més força a la direcció col·legiada, re-formular el projecte i fer una profunda reactualització tant de les formes organitzatives com dels projectes.»

«EL NIVELL DE MADURESA DAQUESTA ORGANITZACIÓ FARÀ IMPOSSIBLE QUE ES REPETISQUEN ELS EPISODIS TRAUMÀTICS QUE ES VAN VIURE EN ELS ANTERIORS CONGRESSOS»

Alguns analistes assegu­ren que finalment abandonarà la carrera cap a la secretaria general per un càrrec en la fu­tura direcció. S’equivoquen?

«L’únic que puc dir és que a hores d’ara el que tenim són pre-candidats, gent que ha demostrat, com el meu cas, la seua disposi­ció, voluntat i convicció per a liderar un nou projecte. Considere que puc ser un bon secretari gene­ral per a aquest moment per en­fortir una direcció col·legiada po­tent i per rellançar el projecte socialista al País Valencià. I en prin­cipi la meua disponibilitat és to­tal. La gent que pensa que em reti­raré s’equivoca, perquè aquesta no és una candidatura ni conjuntural, ni personalista, ni de presa de posició. És una candidatura, per la gent que li fa costat i per la gent que pot donar-li suport, molt sòlida.»

Si el «full de ruta» esta­bleix màxima prioritat a la preparació de les generals i després al congrés, quan faran els socialistes un debat en pro­funditat sobre els resultats electorals autonòmics?

«Jo crec que el debat en profunditat és millor fer-lo fora dels contextos electorals. I efecti­vament, ara toca seguir el full de ruta i treballar seriosament els te­mes que volem que el PSOE porte i defenga en el programa electo­ral. I després trobe que el congrés serà el marc més oportú per a debatre amb profunditat la reforma del socialisme valencià, veure quins han sigut els nostres punts febles, i després, mes enllà de la casuística d’unes eleccions deter­minades, fer una revisió del que passa en general. I finalment te­nim la qüestió fonamental.»

Quina?

«La modernització del nou socialisme valencià i que, al meu parer, ha de fer-se en dos aspec­tes: de primer, en tot allò que té a veure amb la societat valenciana i procurar la segona modernització del País per a buscar, en segon lloc, la modernització de la prò­pia oferta política en termes d’instruments de treball. En aquest sentit, cal defendre la polí­tica i buscar noves formes d’ad­hesió, perquè la gent està molt de­cebuda amb el nostre treball i ai­xò perjudica d’una manera clara les societats progressistes i crea una espècie de burocràcia que contribueix a l’afebliment de la democràcia.»

— Vicepresident de les Corts en la passada legislatura i actual portaveu adjunt segon del Grup Socialista, com pen­sa que serà aquest exercici parlamentari amb un presi­dent Camps crescut i un grup sòlid com a suport?

«Camps està desaparegut i està vivint de les rendes passades. El seu objectiu és clar i palés: po­sar a la disposició de Rajoy el par­tit, la Generalitat i la Comunitat per a ofrenar noves glòria a Es­panya’. Tenim molts problemes i l’únic que el preocupa és veure com ell i el PP valencià poden ajudar Rajoy a guanyar. Des del punt de vista de la perspectiva parlamentària no s’albiren nove­tats, però la paràlisi del govern ens ha d’esperonar a fer una mi­llor oposició, seriosa, respectuo­sa, rigorosa, no demagògica i fer­ma en aquells temes que són ne­gatius. Necessitem fer una oposi­ció que critique tot allò que carac­teritza el govern de Camps: el balafiament, la corrupció i la inefi­càcia. I per cada crítica que fem oferir una alternativa.»

«LA GENT QUE ES PENSA QUE EM RETIRARÉ A MITJAN CAMÍ S’EQUIVOCA, PERQUÈ NO ÉS UNA CANDIDATURA NI CONJUNTURAL, NI PERSONALISTA, NI DE PRESA DE POSICIÓ»

Amb el grup de Com­promís trencat, semblen l’úni­ca oposició sòlida a Camps. Va l’esquerra a la deriva?

«El procés de Compromís va començar malament des del principi i, malauradament, no va donar els resultats que es prete­nia. Nosaltres hem de tindre un projecte absolutament autònom i això no vol menysprear res, però no el podem compartir més que amb els ciutadans.»

Durant molts anys ha sigut l’assot de Carlos Fabra, però ell continua en el càrrec.

«Crec que políticament ja ha començat a decaure. I, per des­comptat, hem de tindre confiança en la justícia, però més enllà del que diga la justícia hi ha unes res­ponsabilitats polítiques que l’afecten i que també afecten Camps, que és incapaç, per les seues hipoteques internes, de desfer-se’n, cosa que ja s’hauria pro­duït en qualsevol democràcia.»

Una sociedad sin excluidos

La puesta en marcha de la ley de la dependencia es un hito en la consolidación del estado del bienestar entre nosotros. Probablemente en el futuro será recordada esta acción del gobierno Zapatero mucho más que otras cuestiones más efectistas pero mayormente coyunturales.

Los gobiernos desde una visión progresista tienen la obligación de cohesionar socialmente para que nadie quede al margen. Los valores que procuran la protección de los más débiles sufren con cierta insistencia los ataques despiadados de quienes defienden un individualismo enmarcado en un elogio de la única responsabilidad personal que te hace vivir prósperamente o en la marginación.

Sin duda, nadie puede huir de su responsabilidad pero un país socialmente avanzado como el nuestro debe tener capacidad de respuesta a la desgracia de seres humanos como cualquiera de nosotros que han tenido peor suerte.

Encoge el corazón pensar en el grave incidente producido hace unos días en la plaza Maria Agustina. Un acto de desesperación extrema en un mundo que a veces hace oídos sordos al sufrimiento. La red de servicios sociales que en los últimos años el gobierno de la Generalitat ha empobrecido por la falta de apoyo a los ayuntamientos, es una prioridad no sólo por humanidad - ya sería suficiente - sino también por cuestiones de estabilidad en el entorno económico. Un país con protección social es un país mejor preparado para afrontar los desafíos del futuro.

El proceso de implantación de la ley de la dependencia que va a significar la consolidación de un nuevo pilar social en el estado del bienestar, está demasiado ralentizada en esta comunidad. Pasados ya nueve meses prácticamente aún no hay ningún solo valenciano que ya esté en plena disposición de acogerse al nuevo derecho porque las valoraciones que ha de poner en marcha el gobierno autónomo van con una lentitud desesperante.

El viernes se celebrará el dia mundial sobre el Alzheimer. Una enfermedad que crece exponencialmente, que nos destruye como personas, que inunda de tristeza de dolor y de angustia a las familias que ven como en un cuerpo tan conocido como estimado habita una persona desconocida.

El dolor no se puede evadir. La conciencia de ir perdiendo poco a poco a un ser querido es un tránsito tan amargo como intransferible. Pero esta sociedad moderna, progresista, avanzada sí que debe procurar instrumentos para ayudar a las familias en estas situaciones que con el mayor desarrollo y el incremento de la esperanza de vida, crecen en gran medida.

Me gustaría sentirme orgulloso de un pequeño país, grande en solidaridad y capacidad para compartir.

Buena semana y suerte.

Educación para ser libres

Esta semana las familias se han dado el verdadero baño de vuelta a la realidad cotidiana con el aterrizaje escolar. El viernes será el turno de los institutos y un poco más tarde la universidad pero ésa ya es harina de otro costal.

La educación es un pilar básico del estado del bienestar. Desde que a mediados de los años ochenta se logró la universalización de la educación y tras la aprobación de la LOGSE quedó garantizado el acceso público y gratuito hasta los 16 años, se ha avanzado indudablemente pero es cierto que el debate sobre el fracaso escolar y la calidad del sistema están en el epicentro del debate.

La nueva ley marco aprobada por el Congreso de los Diputados pretende dar cobertura a la mejora de la enseñanza tanto en el nivel de conocimientos como en la realización de las capacidades de las personas, en la formación integral que no consiste en un simple almacenaje en la memoria.

No puedo llegar a entender la cruzada emprendida por los sectores más ultras contra la educación para la ciudadanía. Aprender a convivir es más que una asignatura, es una manera de entender la vida entre distintos, es el antídoto contra las enfermedades sociales que derivan en xenofobia. Es el respeto, la tolerancia con aquellos que piensan diferente, que sienten de otra manera, que rezan otros credos.

Saberse miembro de una sociedad con tus derechos y tus deberes no es un viaje fácil y no se puede adquirir sólo en la escuela pero desde luego, no puede estar ajena quien es el primer escenario de socialización. Sin doctrinas cerradas, con tantas preguntas como respuestas, la nueva asignatura debe servir para ayudar a formar seres críticos capaces de interpretar la realidad y tomar libremente sus opciones.

El gobierno valenciano ha decidido aplazar su puesta en marcha para el año que viene. Es una lástima que una vez más, Camps ponga al servicio de Rajoy y de su estrategia electoral la institución de todos los valencianos por encima de los intereses generales y de la ambición colectiva de la convivencia.

Nuestra escuela obtiene un suspenso en fracaso escolar y aún tiene déficits graves en cuestiones como el aprendizaje de lenguas extranjeras y singularmente el inglés, o el impulso determinante en la implantación de las tecnologías de la información. En este ámbito es especialmente interesante la experiencia extremeña donde se evidencia la importancia de la voluntad política.

Aquí sólo dos cursos tendrán ayudas autonómicas para la adquisición de libros de texto y el itinerario de barracones puebla demasiadas improvisaciones.

La alianza entre profesores y familias en el marco de unas instituciones comprometidas es la vía porque la educación no es sólo misión de los maestros. Las familias y todas las administraciones no son precisamente convidados de piedra.

Hoy es 11 de septiembre. Diada en Catalunya tras un verano complicado entre apagones e infraestructuras colmatadas. El arco mediterráneo en su conjunto necesita más inversiones pero quienes ahora alzan su voz tanto desde el victimismo como desde la oposición institucionalizada, son corresponsables de las sombras de hoy.

Y cada 11 de septiembre no podemos olvidar la sangría que provocó hace ya 34 años el golpe de Pinochet. La historia está para estudiarla y superar las desazones no repitiendo esos errores que nacen de la incapacidad por hacer posible la convivencia.

Sí, hoy, es 11-S y el recuerdo del infierno en Manhattan deja en nuestro imaginario una huella imborrable. Seis años después, ¿el mundo es más seguro? ¿el mundo es más libre? ¿acaso más justo?. Las respuestas no son excesivamente reconfortantes. Demasiada incertidumbre, mucha desesperación y un timonel occidental desnortado.

Pisar las calles de Santiago nuevamente en libertad es hoy un halo de optimismo y de verificación que la historia la escriben para bien o para mal los hombres y las mujeres. Y la esperanza es lo último que se pierde aunque haya días marcados por la tragedia.

Volver a empezar

Septiembre aparece como una estación término, muy lejana cuando se inicia el verano que con más o menos vacaciones, adormece la actividad, pone sordina a las polémicas habituales y agostea hasta en las páginas de los periódicos. Pero, al final, septiembre siempre llega y las carpetas pendientes siguen amenazantes donde se arrinconaron a la espera de ese calendario que ya llegó.

Y en el aterrizaje conviene atinar las señales del momento. La desaleración del sector de la construcción, los preocupantes síntomas en el parón turístico, la lentitud insoportable de la ejecución de las infraestrucutursas o la imperturbable incapacidad de la Generalitat en cumplir sus compromisos sociales son algunos de los apuntes que a vuela pluma sobrevuelan el escenario.

El dossier económico continúa en España con unos parámetros positivos pero no es menos cierto que en la Comunitat cada día se observan con mayor visibilidad algunas debilidades en la creación de empleo, en el crecimiento industrial, y el sector inmobiliario en un impasse considerable. No se trata de derivarse en el catastrofismo que el PP infunde cuando no gobierna, pero sí que es pertinente la reflexión y la puesta en marcha de políticas activas para hacer frente a los indicios de cambio de ciclo.

En lo social, estos primeros cien días desde que ganó el partido popular no pueden ser más decepcionntes. Como no podía ser de otra manera, si somos la última comunidad autónoma en plazas de residencias geriátricas, en centros de día, en asistencia domiciliaria, pues somos también en farolillo rojo en la aplicación de la ley de la dependencia que este año debe otorgar sus derechos a los dependientes más agudos. Sin recursos, sin capacidad de respuesta, las valoraciones se hacen con cuentagotas –donde se hacen- y no hay manera de que los valencianos en estado de máxima dependencia puedan acceder a sus derechos.

Y la promesa de los libros de texto gratuitos va para largo. Camps prometió que este curso, el que ahora empieza, todos los niños tendrían los libros escolares gratuitamente. En el apartado de los hechos, sólo serán dos cursos y el cheque entregado no cubre la totalidad del gasto. A ese paso serán necesarias varias legislaturas para que Camps cumpla con lo prometido y para poder conseguir lo que otras comunidades como Castilla la Mancha o Aragón ya hace años que han puesto en marcha.

Y en el paisaje tras el verano, nos encontramos con la tristeza que siempre traen consigo los incendios forestales. Esta semana hemos visto como miles de hectáreas de l’Alcalatén se quemaban y con el fuego desaparecían huellas de la memoria de generaciones de personas enraizadas en un territorio de una belleza intensa.

Se hiela el alma cuando te parece oír a lo lejos el canto de los peregrinos de Les Useres y ante los ojos desesperanzados de quienes han luchado por lo suyo, ves la negritud de lo que ayer y siempre fue verde.

Cuando gana la desertificación siempre pierde el hombre, la vida. Aunque en realidad, empezó a perder cuando el espacio rural quedó diezmado y el éxodo hacia las ciudades fue masivo y el monte quedó al margen de cualquier uso y las masías sin habitantes.

La preservación de la naturaleza en nuestro territorio no se puede entender sin las personas. Las actuales políticas de prevención no son suficientes. Ya se sabe que los incendios se apagan en invierno con acciones silvícolas, con mejores aprovechamientos forestales y con un mayor compromiso en el desarrollo rural.

Estos días el olor a quemado ha recorrido el espíritu de miles de personas que dejaban de ver parte de su imaginario y no sólo cabe la tristeza. La política debe dar respuestas.

Volver a empezar pero no como si no hubiera pasado nada.

Buena semana.

Empezó la feria

En el día donde todos los titulares hablan de Sofía, en un puente para algunos y en una especie de viernes anticipado para otros, vivimos el último día de abril camino de un mayo trufado de promesas.

Dentro de 27 días los ciudadanos decidirán libremente cómo se componen los distintos ayuntamientos y la Generalitat. En este periodo se hablará mucho por parte de candidatos y de líderes políticos. Desgraciadamente quizás escuchen/escuchemos menos de lo necesario. Las campañas se asemejan demasiado a un diálogo de sordos, con escasos debates y todo deviene un relato muy publicitario.

A este examen cada uno debe acudir con los deberes hechos. Sin duda, ha de ser aquel que obtuvo la confianza para gobernar quien ha de dar cuenta del resultado de sus promesas. Y la oposición convertida en alternativa debe poner encima de la mesa el programa de mejoras para el país y también el panel de incumplimientos del competidor gubernamental.

Y en eso estamos.

El anàlisis del programa que presentó el PP a los ciudadanos en la provincia de Castellón hace cuatro años no puede ser más instructivo y si me lo permiten, más decepcionante. De los 166 compromisos adquiridos, 95 no han sido realizados, 21 eran competencias ajenas, 34 no concretaban nada y sólo 16 han sido cumplidos.

Es decir un grado de incumplimiento del 90,36 por ciento.

No les aburriré con el listado completo pero a modo de ejemplo podemos enumerar algunos significativos como el conjunto de ciudades prometidas como la de las lenguas, la de la naturaleza, la de la euforia –que nunca supimos a qué se refería-, mundo ilusión y un megaespai que tampoco está ni se le espera.

En el ámbito del desarrollo tecnológico ni el parque científico tecnológico de la UJI, ni el parque científico tecnológico cerámico ni por supuesto alcanzamos el 2 por ciento del PIB como inversión en I+D+I. Nos quedamos estancados en el 0,9 por ciento por debajo de la media nacional que esta en el 1,1 por ciento.

En políticas sociales no se ha cubierto ni de lejos la promesa de cubrir la demanda de plazas de residencias para personas dependientes, ni se han construido los llamados hospitales auxiliares de Vall d’Uixò y dels Ports, y de las habitaciones individuales en todos los hospitales no sólo se ha incumplido absolutamente sino que nos hemos situado en la cola de la ratio habitante por cama. Es más en esta ratio estamos peor que 1995 cuando cambió el signo del gobierno. Aunque ahora dice Font de Mora que no, que sobran camas, que ahora estamos en la hospitalización exprés y que no hay listas de espera. ¿Qué? Si la realidad nos desmiente pues la obviamos y punto.

Y así hasta 95 acciones de gobierno incumplidas.

Por higiene democràtica sería razonable que quienes prometieron y no cumplieron dieran las explicaciones oportunas empezando por reconocer la realidad de los hechos.

La credibilidad de la política está en cuestión. La asepsia cuando no indiferencia de los ciudadanos reside en gran parte en la falta de respuesta de los representantes públicos y en la asunción de responsabilidades.

Durante este mes se desgranarán miles de medidas para edulcorar la vida de los votantes pero no estaría mal hacerse con una guía para detectar mentiras y desnudar en términos de confianza, a quienes practican la amnesia selectiva.

Mención aparte merece el comportamiento poco honorable de personas imputadas que buscan refugio en el poder como escudo protector de las más diferentes indecencias. En ese caso el castigo de los ciudadanos es una urgencia de la democracia.

Bien, empezó la feria, que la alegría de las promesas se compadezca con la realidad y que la distancia entre los políticos y la ciudadanía disminuya para beneficio de la cohesión necesaria de nuestro país y de todos sus pueblos y ciudades.

Pasen un tranquilo uno de mayo y mañana no estaría mal recuerdar la aportación del movimiento obrero al progreso social, al estado de bienestar que hoy con todas las carencias que se quiera, disfrutamos.

Oiga y buena semana que miren si empieza bien que mañana ya es fiesta.